Convocatoria al «concurso semanal de Nano Narrativa»Milagro de vida…….

Así suceden los milagros.

Por las frías serranías de un lugar muy lejano, cuyo nombre no recuerdo, caminaban sin rumbo una pareja que habían decidido manifestar ayuda algún necesitado, decidieron salir de la pequeña estancia donde vivían ya que se acercaba la época de navidad, ellos no tenían con quién compartir; en tantos años de casados no habían logrado tener un hijo, eso les apesadumbraba; todos los años pedían con fervor un milagro.

¡Anhelaban un hijo!

Este año decidieron no quedarse solos en casa, si no que saldrán a brindarle amor y ayuda al necesitado.

Juan y Teresa emprenden su camino en su corazón lleno de amor y voluntad había una inquietud, ellos sabían que en algún lugar no muy lejano había alguien esperando su ayuda desinteresada, esa sensación no les abandonaba, cada día se acrecentaba dentro de ellos; era algo que ambos no podían entender ni tampoco resistir; emprendieron el viaje y se juraron no parar hasta encontrar el porqué de esa inquietud.

Sin saber que ya su ansiado milagro se haría realidad; caminaban sin rumbo fijo…

—Juan, mira, una casa, acerquémonos a pedir agua, ya estoy algo cansada.

Cuál fue la sorpresa que al tocar, la puerta se abrió encontrándose con una mujer a punto de concebir, estaba sola y llorosa en un rincón de la habitación. Casi sin aliento alcanzó a decirles.

— Mi esposo murió, estoy sola, ¡ya no puedo más! mi bebé está a punto de nacer, las fuerzas me abandonan.

Juan y teresa se miraron; presurosamente dispusieron todo para que la futura madre cumpliera su labor de parto lo más natural posible, llegada la hora, se oye el llanto del bebé y el suspiro de la madre que sin fuerzas desfallece ante la mirada atónita de Juan que ve a su amada esposa abrazar y cobijar con amor maternal al recién nacido.

Casi sin aliento se oye la suave voz de la madre:

—Por favor cuiden y quieran mucho a mi bebé, se los entregó confiada que harán de él un gran hombre.
¡El solo los tiene a ustedes! Cerrando sus tristes y ojerosos ojos azules.

Entre lágrimas, la pobre Teresa confundida entre dos escenas totalmente contradictorias, la muerte y la vida no sabía qué pensar.

—No entiendo Juan, ¿cómo pueden suceder estas cosas?
Juan con su corazón apesadumbrado por lo acontecido, solo pudo responder

—¿Teresa, recuerdas qué fecha es hoy?

—Sí, hoy es el cumpleaños de Jesús el hijo de Dios, todos celebran su nacimiento, él es el motivo de la navidad.

—Si teresa, y nuestro Jesús será el motivo de vida que estábamos esperando; llegó como el gran y hermoso milagro que tanto anhelamos…ambos nos necesitamos.

Así llegó el anhelado hijo, que complementaria sus vidas, el niño necesitado de unos buenos y tiernos padres y ellos ahora tenían en sus brazos el demandado hijo ante Dios, que llegó de una forma inesperada.

Así suceden los milagros.


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